Movilidad suave entre costa y sierra
Moverse con ligereza protege empedrados, reduce emisiones y devuelve la calma a calles estrechas. Buses lanzadera eléctricos, bicicletas asistidas, senderos señalizados y aparcamientos en la periferia evitan atascos frente a portales encalados. Con indicadores claros y tarifas integradas, la transición del tren a una lanzadera hacia Frigiliana o Grazalema resulta sencilla, agradable y coherente con la experiencia que buscamos.